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– En la zanja al lado del camino. Pensé en un animal, un oso, o algo. No tenía un arma, quiero decir, tengo una pero no la llevo encima, ¿sabes? Empecé a gritar para ahuyentar esa cosa que tenía a Sharon aterrorizada, y, y… -dijo, y calló.

– ¿Y?

– Nada. Oí un ruido a mis espaldas, me giré y… -Hizo una pausa, como si pensara-. Olí algo dulce. Dulce y empalagoso. Sentí un dolor de cabeza, y luego nada.

Miranda volvió a mirarlo, con los ojos inundados por el dolor de sus emociones.

– Nada, hasta que me desperté encadenada al suelo. No sabía por qué tenía tanto frío, hasta que me di cuenta de que estaba desnuda.

El despacho de Nick era la segunda sala destinada a la investigación del Carnicero. Un mapa de la región al sur de la interestatal hasta West Yellowstone cubría casi toda una pared. Las chinchetas de color señalaban los puntos donde habían desaparecido las mujeres, dónde se habían encontrado los cuerpos, y dónde se situaba el lugar de su cautiverio. Con los datos aportados por las pruebas, habían trazado una línea fina de la ruta que habían seguido en su intento de escape.

Con la excepción de Sharon, ninguna de las siete víctimas había recorrido más de tres kilómetros. A Sharon la había matado a seis kilómetros de la choza. Miranda había caído al río unos ochocientos metros más allá.

El mapa de la pared incluía una línea temporal, con fotos e información balística, escrita con la menuda letra mayúscula de Nick.

Qui

Pe

Coche abandonado en zanja junto a Interestatal 191, a cuatro kilómetros de Super J oe's Stop-n-Go.

Pe

No había cámara de seguridad en el surtidor donde Pe

Por aquel entonces, la policía trató el caso de Pe

Dos años más tarde, desapareció Dora Feliciano. No tenía vehículo, y volvía a casa caminando de su trabajo en el centro de Bozeman. Todavía había dudas de si el Carnicero era el culpable de su desaparición. La oficina del sheriff miraba con malos ojos a su novio y compañero de piso, pero no había pruebas claras que lo relacionaran con su desaparición.

Entonces, cuando tras la desaparición de las hermanas Croft, llegó a Montana Colleen Thorne, la colaboradora de Qui

Miranda Moore y Sharon Lewis. Desaparecidas el 27/05/94. Sharon asesinada el 02/06. Miranda encontrada por el equipo de búsqueda del sheriff.

Qui

La información sobre Miranda era más larga y detallada. Fue entonces cuando se dieron cuenta de que el secuestro era premeditado. Y supieron que se trataba de un asesino en serie. Volvieron al caso de Pe

En junio de 1997, desaparecieron Susan Kramer y su compañera de habitación, Je

Nunca encontraron el cuerpo de Je

El año 1999 fue un año estrella para el Carnicero, pensó Qui

El caso de Karen Papadopoulis era diferente, porque encontraron el cuerpo antes que el vehículo, que estaba oculto en un pequeño camino secundario al oeste de Old Norris, en el condado vecino de Madison. Le habían disparado en el muslo con un rifle de alta velocidad, aunque no era eso lo que la había matado.

Había muerto degollada.

Qui

– Así que sabemos que este sujeto no identificado tiene un vehículo -señaló Qui

– O arrastrarlas en una especie de trineo.

– Es verdad, pero no hemos visto ese tipo de huellas, ¿no?

Nick negó sacudiendo la cabeza y se apretó el puente de la nariz.

– Vale, así que cargaba con las chicas hasta allá arriba. A veces eran dos.

– ¿Una cada vez?

– Es lo más probable.

El Carnicero era un hombre paciente. Metódico. Planeaba sus movidas. Tenía que planear su itinerario antes de los secuestros. La barraca estaría preparada con las cadenas y un candado en la puerta. Era lo bastante fuerte para cargar con una mujer por el monte, y probablemente conducía un todoterreno hasta un punto cercano antes de seguir a pie.

No habían encontrado pruebas que indicaran que montaba a caballo, pero Qui

Qui

– Todas las barracas se encuentran relativamente cerca, entre cinco a diez kilómetros, de algún tipo de camino, o de senderos que ya no se usan, tapados por la vegetación -dijo. No era ninguna revelación, simplemente intentaba pensar en la investigación desde otra perspectiva-. Ya lo hemos definido como un hombre fuerte pero, además de los músculos, tiene que estar acostumbrado a trabajos manuales largos y duros.

– La búsqueda en los registros de propiedad no ha arrojado resultados -siguió Qui

– Es propiedad privada, unas cuatrocientas hectáreas, pertenecen a un tipo de Hollywood. Viene una o dos veces al año. Es probable que ni sepa que la barraca está en sus tierras. Su rancho está en el otro extremo.

– ¿Lo has comprobado?

– No -dijo Nick, después de una pausa.

– Y ¿qué hay de su casa? -preguntó Qui

– Tiene un cuidador.

– Iré a verlo.

Nick apretó la mandíbula, y Qui

– Es un tiro al aire -dijo Qui

– Voy a buscar el registro de la propiedad. Ahora vuelvo -dijo Nick, y salió.

Qui

Se volvió al tablero. Los principales rasgos del perfil del Carnicero estaban recogidos en una lista a la derecha.

Hombre blanco, 35-45 años.

Nacido o criado en Montana. Conocimiento exhaustivo de la región.

Familiaridad con la Universidad de Montana State: ex alumno, profesor o miembro del personal.

Melaza en el depósito de gasolina para averiar el coche. ¿Hay algún motivo para utilizar siempre el mismo procedimiento, o es sólo una cuestión de conveniencia y efectividad?

Durante la Segunda Guerra Mundial, las tropas de Estados Unidos saboteaban los tanques alemanes con azúcar. Era una táctica bien conocida, ampliamente publicitada en las páginas web relacionadas con el tema de la venganza. El experto en perfiles del FBI, Vigo, creía que el Carnicero podía haber servido en el ejército, pero acabó por descartarlo.

– No se habría presentado como voluntario, y es demasiado joven para que lo hayan llamado a filas -le había dicho a Qui

Tenían un listado de todos los alumnos, profesores y miembros del personal que coincidían con el perfil en la época en que Miranda fue secuestrada. Eran cientos de nombres.

Cuando supieron que era probable que Pe

Nick entró y le pasó a Qui

– Es la información sobre el rancho, el cuidador y el dueño.