Страница 37 из 131
El resultado fue decepcionante. Sandström era un cabrón corrupto que había hecho de chico de los recados para la mafia del sexo. No conocía a Zala, pero había hablado con él por teléfono y sabía que existía. Quizá. No, no tenía un número de teléfono. No, no podía revelar quién estableció el contacto.Súbitamente, Dag Svensson comprendió que Per-Åke Sandström tenía miedo. Un miedo que iba más allá de la amenaza de ser expuesto al escarnio público. Temía por su vida. ¿Por qué?