Добавить в цитаты Настройки чтения

Страница 55 из 141

– Te creo. En cuanto a lo otro, quiero que sepas que me considero capacitado para ser productor, pero no tengo dinero. Ningún banco me financiaría. La producción de una película cuesta millones.

– Cuando hayas conseguido el Osear, empieza a hacer planes para producir tres películas -replicó Hagen con sequedad-. Contrata a los mejores especialistas, a los mejores técnicos, a los mejores actores y actrices. Haz planes para producir de tres a cinco películas.

– Estás loco. Eso costaría al menos veinte millones de dólares.

– Cuando necesites dinero, ponte en contacto conmigo. Te diré a qué banco de California debes dirigirte para obtener la financiación. No te preocupes, están acostumbrados a financiar películas. No tendrás más que solicitar el crédito, como cualquier otro cliente, y el banco aprobará tu solicitud. Pero primero tendrás que dirigirte a mí para exponerme tus planes y la cantidad que precisas. Joh

– ¿Hay algo más? -preguntó por fin.

– Ya veo lo que te preocupa -Hagen sonrió-. Te estás preguntando cuál va a ser la contrapartida de estos veinte millones de dólares ¿me equivoco?

Al ver que Joh

– La contrapartida existe, naturalmente. Pero quiero que sepas que el Don no te va a exigir nada que tú no fueras a concederle de buen grado, aun sin haberte hecho él favor alguno.

– Si se trata de algo serio -dijo Joh

A Hagen le sorprendió la perspicacia de que hacía gala Joh

– Déjame decirte una cosa -le tranquilizó Hagen-. Tu padrino nos ha ordenado a So

– Completamente -dijo Joh

– Dile que no se preocupe. Si un sujeto como Jack Woltz es un genio, cualquiera puede serlo.

– Eso mismo piensa tu padrino. ¿Puedes hacer que me lleven al aeropuerto? Ya te he dicho todo lo que tenía que decirte. Cuando empieces a firmar contratos, búscate tus propios abogados, pues yo no intervendré en este negocio. Con todo, me gustaría verlo todo antes de que firmes, si no tienes inconveniente. Además, te garantizo que no tendrás problemas laborales. Eso repercutirá en el costo de las películas, que saldrán más baratas.

– ¿Es que tengo que pedir tu aprobación en todo lo demás, como guiones, actores, etc.? -preguntó Joh

– No. Es posible que el Don tenga algo que objetar en alguna ocasión, pero en ese caso ya te lo diría él mismo.

Aunque no creo probable que ello suceda. El Don se mantiene al margen de la industria cinematográfica. Además, no le gusta interferir en los asuntos ajenos. Esto lo sé por propia experiencia.

– Bien. Te llevaré al aeropuerto yo mismo. Y da las gracias al Padrino de mi parte. Se las daría en persona, pero nunca se pone al teléfono. ¿Sabrías decirme el porqué de esta alergia al teléfono?

– Supongo que no quiere que su voz sea registrada, aunque sólo tenga que decir algo perfectamente inocente. Teme que pudieran trucar la grabación y cambiar sus palabras. Bueno, eso son suposiciones mías. Lo que sí sé es que se preocupa porque las autoridades no puedan hallar el modo de incriminarle. Y no quiere dejar ningún cabo suelto.

Entraron en el coche de Joh

Cuando hubo dejado a Hagen en el aeropuerto (Tom había insistido en que no se acercara al avión), Joh

Sería agradable volver a vivir con Gi

Gi

Cuando Joh