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ESCENA IV

Quereas (tranquilo, sentándose). ¿Qué pasa?

Primer patricio Y el viejo patricio (a un tiempo). Han descubierto la conjuración.

Quereas. ¿Y qué?

El viejo patricio (temblando). La tortura.

Quereas (impasible). Recuerdo que Calígula dio 81.000 sestercios a un esclavo ladrón que no confesó, a pesar de la tortura.

Primer patricio. Mucho adelantamos con eso.

Quereas. No, pero es prueba de que le gusta el valor. Y debierais tomarlo en cuenta. (Al Viejo Patricio.) ¿No podrías dejar de castañetear los dientes? Me crispa ese ruido.

El viejo patricio. Es que…

Primer patricio. Basta de historias. Nos estamos jugando la vida.

Quereas (sin inmutarse). ¿Conocéis la frase favorita de Calígula?

El viejo patricio (casi sin lágrimas). Sí. Se la dice al verdugo: "Mátalo lentamente para que se sienta morir".

Quereas. No, es mejor. Después de una ejecución, bosteza y dice con seriedad: "Lo que más admiro es mi insensibilidad".

Primer patricio. ¿Oís? (Ruido de armas.)

Quereas. Esa frase revela una debilidad.

El viejo patricio. ¿No te importaría dejar de hacer filosofía? Me da grima.

Entra por el fondo un esclavo que trae armas y las coloca sobre un asiento.

Quereas (que no lo ha visto). Reconozcamos por lo menos que este hombre ejerce una influencia i

El viejo patricio (temblando). Mira.

Quereas (ve las armas; le cambia un poco la voz). Quizá tuvieras razón.

Primer patricio. Había que proceder rápido. Hemos esperado de más.

Quereas. Sí. Es una lección que se aprende un poco tarde.

El viejo patricio. Pero esto es una locura. No quiero morir.

Se levanta y pretende escapar. Aparecen dos Guardias y lo detienen a la fuerza después de abofetearlo. El Primer Patricio se desploma en su asiento. Quereas dice algunas palabras que no se oyen. De improviso una extraña música, agria, saltarina,de sistros y címbalos, irrumpe en el fondo. Los Patricios guardan silencio y miran. Calígula, con vestido como de bailarina y flores en la cabeza, aparece como sombra chinesca detrás de la cortina del fondo, remeda algunos ridículos movimientos de la danza y desaparece. Poco después un Guardia dice con voz solemne: "El espectáculo ha terminado". Entretanto, Cesonia entra silenciosamente por detrás de los espectadores. Habla con una voz neutra que, sin embargo, los sobresalta.